sábado, 9 de abril de 2011

NEGRA PALMERA

  LECHUGA NEGRA PALMERA
CARACTERÍSTICAS BOTÁNICAS
La lechuga Negra Palmera (
se engloba dentro del grupo de las llamadas “lechugas de
cogollo”, aquéllas que presentan una roseta de hojas apretada
en su centro, con hojas más anchas que largas. Concretamente
esta variedad podemos situarla dentro de las llamadas Batavias
(que comparten grupo con las Mantecosas o Trocadero y las
Iceberg). Aunque la englobamos, por su aspecto, dentro de las
lechugas de cogollo, esta variedad no llega a formar un verdadero
cogollo.
La lechuga Negra Palmera se conservó tradicionalmente en
cultivo en la Isla de La Palma, extendiéndose en la actualidad
a todas las Islas por sus excelentes cualidades productivas.
Recibe el nombre de “Negra Palmera” por su origen y por el
color oscuro de sus hojas. Su color depende mucho de la
intensidad lumínica, aunque suele presentar sus hojas de color
verde-rojo oscuro. Sus hojas son grandes y bastante arrugadas,
de aspecto atractivo.
Lactuca sativa L. var. Capitata L.)
VALORES CULINARIOS
La lechuga es una de las especies hortícolas más demandadas
por los agricultores ecológicos. Entre los productores
dedicados a la producción de hortalizas para circuitos
cortos de comercialización es una de las especies que no
debe faltar, pues el consumidor la demanda durante todo
el año, siendo fundamental contar con el suficiente juego
varietal como para surtir al mercado todo el año.
En las catas y degustaciones realizadas ha quedado muy
bien valorada frente a los cultivares comerciales. Su aceptabilidad
en cuanto al amargor, textura y jugosidad se puede
comparar perfectamente con cualquiera de las variedades de lechuga
tipo Batavia.
El consumidor valora especialmente su atractiva apariencia, especialmente
en cuanto a su color (no demasiado oscuro a pesar de su
nombre), forma y tacto. Su tamaño medio se adapta también a los
gustos del mercado.
MANEJO DE CULTIVO:
SEMILLEROS Y OPERACIONES CULTURALES
Es una variedad para siembras de otoño e invierno, con una alta
tendencia al espigado en los cultivos de verano. Las lechugas deben
consumirse siempre antes de “subirse a flor”, pues en este momento
se incrementa su amargor.
No suele presentar problemas, ya
que se trata de una variedad de alta rusticidad.
Su interesante productividad, entre 4 y 5 Kg/m
entre 350 y 400 gramos y diámetros de 25 cm, han hecho que la
variedad sea muy estimada por los agricultores dedicados a producción
ecológica.
En las condiciones de las Islas conviene realizar la siembra en
bandejas desinfectadas con sulfato de cobre a dosis de 25 gr/litro,
para posteriormente realizar el trasplante con cepellón al terreno de
cultivo, siendo lo usual evitar las siembras directas. Los semilleros
realizados en septiembre alcanzan un tamaño óptimo para el trasplante
tras unos 25-30 días. En campo su ciclo de cultivo se prolonga,
en el mes de octubre, entre los 40 y 45 días. Hay que cuidar que las
temperaturas durante la germinación no sean demasiado altas, ya
que su óptimo está sobre los 18-20 ºC; las temperaturas muy altas
durante la germinación pueden inhibirla completamente.
Conviene realizar un aporte de compost en el momento de la siembra
de 0,5 Kg por planta para mejorar la producción.
OBTENCIÓN DE LAS SEMILLAS
Es usual que las personas dedicadas a la producción de lechuga
obtengan su propia semilla. Por su rusticidad es usual encontrar
plantas nacidas de manera silvestre en las proximidades del terreno
de cultivo que aparecen con las lluvias del siguiente otoño.
La semilla se conserva perfectamente durante 4 o más años, siempre
que se haya disminuido su nivel de humedad al 9–10 % y se mantenga
dentro de una nevera a entre 4 y 6 ºC. Al tratarse de una semilla de
pequeño tamaño, ya que un gramo de semilla contiene aproximadamente
1.000 plantas, no ocupa prácticamente espacio por lo que
no resulta problemático conservar sus semillas, ya que unos pocos
gramos nos permiten contar con suficiente material reproductivo.
Es importante que las plantas que se dejan completar su ciclo para
la obtención de semillas estén libres de cualquier síntoma de virus
(mosaicos, nervaduras engrosadas, amarilleamientos…) ya que
algunos como el Mosaico de la Lechuga (LMV) se puede transmitir
por la semilla.




Antonio C. Perdomo Molina

Red Canaria de Semillas

2 comentarios:

  1. Gracias por la lección, últimamente estoy aprendiendo mucho. Un abrazo

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